<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551</id><updated>2011-08-18T23:03:33.689-05:00</updated><title type='text'>Y el bien que no viene</title><subtitle type='html'>Para quien dijo que no hay mal.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-3590532530048696790</id><published>2011-08-17T23:06:00.006-05:00</published><updated>2011-08-18T23:03:33.695-05:00</updated><title type='text'>Tiempo presente perfecto</title><content type='html'>Y hablando de crímenes, vamos a pensar en unos cuantos antes de que se vuelvan obsoletos y se hayan perdido en la inmensidad del ayer potencial, un tiempo que jamás se conjugó bajo los términos de un léxico terrestre y que se llevó entre las patas la posibilidad del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;todo&lt;/span&gt; feliz que nunca podemos alcanzar, la piedra que nunca rodó, la palabra que no se leyó, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;drive thru&lt;/span&gt; que se fue chueco, la pelotita juguetona que se nos escurrió de entre las manos dejando tras de sí un hilito de baba que a todos nos embarró y al que llamamos "hubiera", como si fuera posible conjugarlo, tenerlo nuestro en el presente para manipularlo y así ganarle. ¡Ah! ¿Viste cómo te conjugué? Porque yo inventé la lengua y aunque te pierdas te puedo reinventar bajo sus propios términos, bajo mis leyes gramaticales que fueron hechas por un ente pensante (yo) y me ayudan a resolver la vida según la ciencia, según la razón. Cuando rompas las paredes del lenguaje, palabrita estúpida, vienes y nos volvemos a hablar ahora bajo los términos que tú quieras; cuando lo hagas habrás comprendido lo que había tras la colilla de un cigarrillo y por qué aspirábamos con fuerza para llegar a ella, por qué buscábamos la paz en su vicio o ahogándose en una copa de vino; entonces comprenderás el calor de hogar, la muerte de los hielos en el vaso de whisky, el pensamiento travieso que había tras una sonrisa con la mirada perdida; habrás comprendido el abrazo, el beso sin explicación y repentino, la cabeza en el pecho y cómo se descifra el ritmo del latido como un código morse ascíncrono que anuncia el peligro, otra palabra muy vaga para las intenciones de la lengua. Todo esto se piensa y no se dice; se siente aunque no se quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Este soy yo, en la vida lenta. Mirando al techo con un aire frío, el aire con sabor de aquínopasanada.&lt;/blockquote&gt;La mirada se quedó fija hacia el lienzo en blanco que hace las veces de cielo artificial en mi habitación, aquí tirado con las manos en la nuca y los tobillos cruzados impregnando el aire con la danza que sabe a nada, porque aquí no pasó nada que se desborde de lo común como algunos quisieran y otros nos cuestionamos, disfrutar de la soledad como el tajo de una naranja agria que degustamos con fervor; el viento frío al que ya nos acostumbramos y que está presente aún bajo el sudor a 40º, sin reglas aparentes salvo la necesidad o la terquedad de estar ahí debajo de un mareo, buscando la náusea al final del envase para poder escudarnos de todo: del pretexto, la falta, el humor prefabricado y las ganas de llorar, un rechinar de dientes que se aprueba con el deseo insaciable que ya es costumbre, que nadie llegó porque lo estuvimos esperando y que hubo un lazo roto todo el tiempo con el que creíamos comunicarnos, mientras idiotamente sujetábamos un vaso contra nuestras orejas y la hilaza se veía derrotada sin prestar atención a la mirada que había enfrente, o la mirada que me hicieron creer que estaba allí, aguardando a ser rescatada por mis palabras y una sonrisa, luego mis brazos; espejismos tras los espejos rotos que uno quiso pegar con gotas de miel o más bien de hiel, deseo aferrado de salir de esta jaula. Para salir había que materializar un puente que habíamos creado fina y lentamente con palillos chinos, en el que guardabas un hilo con tu mano tras la espalda y estabas lista para tirar de él, derrumbarnos desde arriba para ver si así volábamos o yo te salvaba, o nos evaporábamos al caer sobre la superficie blanda y finita.&lt;br /&gt;Así se transporta uno, de estar en la nada y pasar sobre ella, convertirse en ella, trepársele encima a través del pensamiento y domarla para emprender el vuelo para caer una y otra vez hasta convertirse en un billón de partículas atómicas tónicas llenas de nada, flotando en la nada y ahora sí, convertirnos en parte de esa escala en forma de un viento tan agonizante y estático como sí mismo.&lt;br /&gt;Pentatónica, bitónica, tectónica, heróica. Todo eso para ti.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-3590532530048696790?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/3590532530048696790/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=3590532530048696790' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3590532530048696790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3590532530048696790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2011/08/tiempo-presente-perfecto.html' title='Tiempo presente perfecto'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-3998458828786886608</id><published>2008-02-04T00:07:00.000-06:00</published><updated>2008-02-04T00:28:01.044-06:00</updated><title type='text'>El juego del ermitaño</title><content type='html'>Son populares las analogías que hacemos por ocasiones de la vida como un juego. Sí, se trata de algo más o menos similar; pero lo que comienza como un partido amistoso termina por convertirse en un torbellino de experiencias. Un día sonríes y al siguiente no lo sabes, y nadie te asegura que esa transición sea gradual. ¡Puede ser tan breve como una chispa!&lt;br /&gt;Y en el camino te encuentras con filosofías, religiones, estudios científicos y mamotretos repletos de leyes, teorías y dogmas que apuntan a lo mismo. Digan lo que quieran, ya sé como funciona todo esto y el lenguaje no fue diseñado para estos conceptos.&lt;br /&gt;Si miras a tus espaldas verás que sin darte cuenta recorriste bastante sin haberlo esperado, lo cual suele ponernos en situaciones incómodas. Haberlo hecho me ha sumergido bajo dilemas entre la juventud, la responsabilidad, la madurez, mis planes y sueños de princesas entre muchas cosas.&lt;br /&gt;Solo sé que sigo adelante y que las oportunidades son cada vez más escazas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-3998458828786886608?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/3998458828786886608/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=3998458828786886608' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3998458828786886608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3998458828786886608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2008/02/el-juego-del-ermitao.html' title='El juego del ermitaño'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-8987659262879671544</id><published>2008-01-22T00:48:00.000-06:00</published><updated>2008-01-22T01:37:00.870-06:00</updated><title type='text'>Terminando con los pendientes</title><content type='html'>Ayer te pude ver. Viniste a saludarme y te miré de frente por un rato; el ambiente en la estación de tren era color turquesa y el aire contaminado me congelaba por dentro, mis zapatos aún estaban húmedos y helados mientras esperábamos el momento de tu partida; tus ojos empequeñecieron tras una lágrima y yo reprimía las mías, tragaba saliva y apretaba los puños. En contraste, en mi razón repiqueteaba la satisfacción y la calma de que esto había terminado, de que las cosas están bien porque tú y yo estamos bien. Y por fin pregunté por tu hija:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Muéstrame una fotografía suya. Quisiera conocerla.&lt;/blockquote&gt;Y tras una mirada triste metiste la mano a tu bolso, sacaste una cartera maltratada de color negro y de su interior tres fotografías. Pero la niña no estaba en los retratos; era yo en momentos de gloria olvidada, gloria de hace una década cuando aún no te conocía.&lt;br /&gt;Noté que ignoraste mi petición y te tomé de los brazos, te dí las gracias por venir a despedirte, por tu interés de arreglar las cosas pendientes y desearte éxito, más no suerte como lo hice cuando te conocí.&lt;br /&gt;Y ahora extiendo mis manos sobre mi rostro, sentado en la cama, apoyando mis codos sobre las rodillas mientras me percato del silencio en casa. Tras unos minutos me levanto y bajo por las escaleras, donde mis pasos resuenan entre las paredes y me siento en el sofá para recordarte entre imágenes mentales por un instante.&lt;br /&gt;Sólo estoy seguro de una cosa. Sigo extraviado, el desvelo permanecerá constante mientras la vela se consume. El frío prevalece bajo mi coraza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-8987659262879671544?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/8987659262879671544/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=8987659262879671544' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/8987659262879671544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/8987659262879671544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2008/01/terminando-con-los-pendientes.html' title='Terminando con los pendientes'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-140783620962259214</id><published>2007-10-28T00:31:00.001-05:00</published><updated>2007-10-28T00:43:26.755-05:00</updated><title type='text'>Brindis nocturo por la muerte de una ilusión</title><content type='html'>Hoy será una noche obscura. Celebremos con un trago del vino amargo de la soledad; brindemos por los sueños que mueren y la juventud que brota en nuestros corazones y que se inhibe como el murmuro luminoso de una vela consumiéndose. Esta noche se alimenta la convicción de la madurez, del adulto, del mito y la noticia que no quisiéramos esperar; la noticia que nos habla de la muerte de todas nuestras fantasías y anhelos, la muerte de los mundos coloridos y habitados por princesas; un mundo utópico y las fuerzas tan frescas y radiantes para seguir adelante con la ilusión de hacer nuestros sueños realidad. Ahora se esfuma, se desvanece y aparece la realidad frente a mí. El joven que habita dentro de mi espíritu está desapareciendo, ya casi lo hace por completo; se resiste y grita desesperado, quiero encontrar una salida para evitar esto, pero me doy cuenta que lo único que hago es correr en círculos, como un perro que intentara morder su propia cola. Creo en la fuerza humana. Creo en el espíritu, en la fuerza de voluntad y en la falsedad de los sueños; creo en la dureza de la realidad y en las mentes cansadas, que se dan cuenta de frustrados anhelos y vocaciones equívocas. Creo en la sabiduría, y le temo a las verdades que hablan los viejos. Creo en la muerte del arte, en el asesinato de la filosofía propia y la capacidad de razonamiento. Alzamos las copas y morderé con fuerza, para tragarme el cristal entre las lágrimas y la opresión cardiaca que no cesa con mis respiros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-140783620962259214?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/140783620962259214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=140783620962259214' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/140783620962259214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/140783620962259214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2007/10/brindis-nocturo-por-la-muerte-de-una.html' title='Brindis nocturo por la muerte de una ilusión'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-6273542575665655148</id><published>2007-09-10T21:35:00.000-05:00</published><updated>2007-09-10T21:56:43.920-05:00</updated><title type='text'>Síntomas de mi último insomnio</title><content type='html'>No sé porqué te esmeras tanto para hacer que me ahogue. Ya no quiero cuestionarme las razones ni seguir en espera de una salida. La vida se me hace corta y yo sigo tirado, muerto en la nada y luchando contra mis propias convicciones; aquellas realidades que se escapan sin amor y en una vida llena de envidia por cosas vacías. La pasión por lo que ahora vivo no es suficiente para mantenerme sobre la marcha. Ya desconozco la saciedad,  extraño algo cuya fotografía aún no identifico. Estoy cansado de volverme loco, de pensar en mi partida y de seguir soñando; de enamorarme de la estrella más diminuta y no tener otra razón para mirar al cielo que no sea ella. Ya no puedo cerrar los ojos a la medianoche, porque sé que te encuentras en alguna parte, tal vez por encima de mí mientras me refugio entre sábanas con los labios temblando y sudando frío. No puedo ceder ante el sueño, porque tengo que seguir buscando otra salida para no enfrentarlo de nuevo. No me gusta convertirme en un asesino, no me quiero enviciar de muerte con hambre de una absurda venganza por la fortuna que me acecha. No me gusta la violencia, ni quiero sentir la rabia y la satisfacción de haber exterminado a mi demonio hecho carne tal y como lo hice entre mis sueños la noche de antier. Quiero desaparecer mis dones, perder mi naturaleza y unirme al mundo... pero no puedo. Sigo esperando y mi espíritu no descansará hasta encontrar lo que me necesito. Mi cuerpo, tal vez cese muy pronto y todo acabará. Entonces diré adiós a las explosiones de culpa, de miseria entre lujuria y sensaciones de ternura; estallidos de pasión. Gracias por los sueños y las virtudes; gracias por regalarme la oportunidad para demostrarme lo que significa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amor&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-6273542575665655148?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/6273542575665655148/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=6273542575665655148' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/6273542575665655148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/6273542575665655148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2007/09/sntomas-de-mi-ltimo-insomnio.html' title='Síntomas de mi último insomnio'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-1045305006549528148</id><published>2007-08-07T12:36:00.001-05:00</published><updated>2007-08-07T13:36:16.586-05:00</updated><title type='text'>Algún momento por las tardes</title><content type='html'>¿Alguna vez se han detenido a observar un instante en su totalidad? Bueno, creo que yo lo hago cada día en algún momento por las tardes. Recargarme y mirar las hojas del árbol menearse por el viento con el color del cielo filtrándose entre los huecos y trazando sombras, el sonido del ambiente nada más y sentirse parte de esta naturaleza de materialismo evanescente. Tal vez mi rol sea el de un espectador nada más.&lt;br /&gt;Alguien me habló alguna vez de lo que en Japón llaman &lt;i&gt;la tristeza del mundo&lt;/i&gt; y de esa sensación de que algo se encuentra fuera de lugar aquí y en todas partes.&lt;br /&gt;Me atrevo a formular mi hipótesis acerca de la vida aunque me da temor encontrar algún día la respuesta, por mero instinto de supervivencia. Creo que nuestra conciencia se encarga de ponernos a prueba todo el tiempo; nuestro plano creativo tiene la misión de llenarnos de acertijos y pruebas difíciles (o si no fuera así, la vida sería fácil y sin ningún sentido). Las complicaciones vienen cuando las pruebas son muy pesadas y constantes. El espíritu se cansa después de recibir tantos golpes en batalla, los ánimos se vienen abajo y nace la desesperación y entonces acudiremos a la razón para sobrellevar lo que venga de una manera más fácil.&lt;br /&gt;En síntesis, para no perderme entre preguntas sin respuesta, nuestro enemigo somos nosotros: nuestra mente y nuestro corazón. Aquí donde habitan nuestros temores, nuestras ilusiones y nuestros dioses.&lt;br /&gt;Tal vez extraño los finales, los triunfos, algunas sonrisas especiales y abrazos sin razón, el equilibrio y esa sensación tonta de querer detener el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces desearía dejar de pensar tanto. Olvidar todas estas preguntas y rendirme a una vida mediocre y semi-controlada, buscando mis placeres ante todo. Eso sería más fácil, ¿no lo creen?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-1045305006549528148?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/1045305006549528148/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=1045305006549528148' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/1045305006549528148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/1045305006549528148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2007/08/alguna-vez-se-han-detenido-observar-un.html' title='Algún momento por las tardes'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-5585609952461164181</id><published>2007-01-20T00:31:00.000-06:00</published><updated>2007-01-20T01:27:49.174-06:00</updated><title type='text'>Recta final (nadie lo piensa)</title><content type='html'>Después de levantarme como haciendo una flexión de ejercicio abdominal, rápido y en un instante tan oportuno llega el destello del primer pensamiento consciente que hace percatarme del dolor que sufro en mis articulaciones, la resaca se deja sentir y el pecho pesa un poco cuando intento respirar. Después giro la cabeza hacia la izquierda y pestañeo un poco para quitar esa sensación de resequedad que se hace presente en los párpados. Me quedo quieto por un momento, sentado en la cama y percibiendo el aroma a la nada; el aroma a la diversión que se esfumó de algunas horas más atrás. Pienso en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ella&lt;/span&gt; y recuerdo entonces que soñé con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ella&lt;/span&gt;. Mi posición sigue estática y no se escucha ruido, solo aquel que se filtra por las paredes de mi cuarto que seguramente viene de la calle o de alguna otra casa, ruiditos que son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nada&lt;/span&gt; como si se tratara de estar bajo el agua en una piscina. Después de ponerme de pie, camino hacia afuera y bajo por las escaleras para encontrarme a mi madre haciendo sus quehaceres y a mi primo, el más pequeño, haciendo su tarea sobre la mesa. Abro el refrigerador y encuentro un bote de lo que le llaman leche, que seguramente más que leche será un líquido resultante de la mezcla del agua con otros tantos químicos y tal vez unos pocos mililitros de leche de vaca. Está frío. Jalo la bolsa que contiene un pan dulce, que está como reseco y me siento en el comedor mientras miro la televisión, intentando descifrar la gracia del personaje de caricatura. La gente rie normalmente cuando ve algo así. La gente se centra en la serie y tal vez jamás se imaginan el efecto que tiene sobre sus propias vidas. Vidas ajenas, vidas artificiales y situaciones de novela que no dejan nada a la imaginación, absorben la creatividad y nadie lo piensa. Algunos asegurarían que sufro del síndrome de la amargura.  Más bien mi naturaleza no me permitirá descansar, hasta encontrar una razón y una verdad de las cosas. Y eso nadie lo piensa. Otros tantos de ellos se atreven incluso a llamarme loco, a decir que estoy mal y tachan mis maneras de una manera imperdonable. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Culpable! ¡Culpable!&lt;/span&gt; Seguramente así gritarían las multitudes si me juzgaran por ejercer mi derecho al pensamiento. El pan está un poco reseco y me percato de la sensación áspera de la que están cubiertos mis párpados y tal parte de mis pómulos. Parece ser cuestión de las lágrimas secas, le doy un sorbo a mi leche y veo como se comportan frente al televisor. El sonido del aparato es interrumpido por la melodía que acaban de poner los vecinos en su radio a todo volumen. Guau. Así que esa es la canción de la que todos hablan; el éxito del momento, que dicen que se escucha en todas partes desde hace más de un mes y podría jurar yo que es la primera vez que la escucho. Me burlo por dentro del significado de su música. La música, la MÚSICA, divina música, esa palabrita cuyo significado nuestra civilización ha negociado como si se tratara de una prostituta. Es terrible. Ya no me importa, en realidad mis pensamientos se siguen centrando en cosas relativamente importantes, cosas que me preocupan y que me hacen dudar de mi futuro; pero se que algún día encontraré la verdad. Después de un rato subo por las escaleras lentamente, pensando y pensando, recordando la noche anterior: cuantas risas, cuanto vino, juegos y diversión; mis amigos, más música, una charla, jajaja, ahora una carcajada y otra carcajada: jajaja. Sentir el viento en la cara cuando circulábamos por la carretera, con algo de alcohol corriendo por mis venas mientras me acuesto en los asientos traseros del automóvil. Una mirada muerta hacia el toldo y el meneo del carro me ayudó a esbozar un gesto agradable en mi rostro sonriendo. En realidad no fue nada, no se trató de nada, fiesta y alegría que se van a la basura; aventura y experimentar un momento de soledad y silencio junto a una copa de vino y mi mejor amigo a mi lado, recordar el verdadero sentido de estar vivo, darme cuenta de que he llegado hasta aquí para esto: para lograr esta conexión con la divinidad y sentir la bonita satisfacción del agradecimiento, las personas diciéndome &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gracias, muchas gracias&lt;/span&gt; y sacando una sonrisa de mi rostro; aunque jamás se pregunten lo que me costó ayudarlos, jamas se pregunten el significado que para ellos tienen la palabra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amistad&lt;/span&gt; y la palabra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;amor&lt;/span&gt;; que nunca se pregunten eso y sigan siendo felices, imaginándome a mi feliz incondicionalmente o jamás se pregunten que hay detrás de mi respuesta: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Por nada&lt;/span&gt;. Entonces salgo a la terraza y fijo en mi mirada ese arbol de limas tan grande que hace una gran sombra en el patio. Veo un pequeño nido, elevo mi atención hacia el cielo que se muestra de un color azul perfecto, un azul hermoso y plano en el que se forman regordetes nubes de espuma dulce y de color blanco. El viento acaricia mi rostro por breves momentos y doy un suspiro mientras contemplo el fruto del árbol frente a mí. Un poco de tierra volando por los aires y mis críticas aullando dentro de mi cerebro. El paisaje es hermoso y estoy seguro que para los creyentes, puedo asegurar que estoy ante la mirada de Dios. Me invade un sentimiento lleno de tristeza y satisfacción, siento al demonio que había nacido dentro de mí durante los últimos meses, como si quisiera salir y hacer botarme de una carcajada tirándome al piso de un ataque de risa. Es el demonio, está resignado, el poder está en mis manos y ahora frente a lo perfecto, tengo que ceder. Tomo un poco de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nada&lt;/span&gt; con las manos y cierro mis puños lentamente, mientras el dolor de los recuerdos y las expectativas frustradas hacen un cuello de botella en mi subconsciente. Las lágrimas empiezan a brotar de una manera sin control, corriendo sobre mis mejillas y riéndome en un tono despectivo, en un tono de triunfador, un tono de burla. Entonces siento desde por debajo de los codos hacia la punta de los dedos de mis manos, como corre la sangre y ese elixir extraño dentro de ella y veo que llegó la hora. Por fin lo entiendo, he mutado hasta alcanzar la perfección, tal y como todos los humanos tenemos como principal meta en la vida. ¡Adiós! Ya no tiene caso estar lidiando con todo esto, al fín encontré lo que busqué durante mi existencia en este planeta y es hora de entregarme a las horas del creador. La carcajada se vuelve más intensa y las venas de mi cráneo comienzan a punzar como si fueran a tronar, poniendo mi cara de un color rojo como el de un tomate, con las lágrimas corriéndose a lo largo de mi rostro. Ahora crecen mis alas. Saliendo de la espalda lentamente mientras grito y me ataca la risa. Pobres. Algún día me alcanzarán. Sin más espera, ya estoy en la recta final y ya no hay tiempo para despedirse de este mundo. Solo queda una mirada hacia abajo: cinco metros tal vez y abajo el pavimento. Extiendo mis manos y me preparo para emprender el vuelo, ya no tengo pendientes por hacer aquí. Tiro mi cuerpo sobre el pequeño barandal y me abro paso sobre el viento, ¡estoy volando! Ahora seré feliz, y aunque mis lágrimas les refleje un poco de mi tristeza, recuerden que estoy del otro lado, tal vez es el lugar que siempre añoré y donde ciertamente pertenezco: un sitio donde los sentimientos y la razón se conjugan como uno solo, un lugar donde las apariencias no importan y las mentiras no existen, ni los engaños, donde predomina el amor verdadero, la fidelidad, la comprensión y la empatía con los demás, donde la muerte existe aunque nadie le teme, nadie la espera y nadie se preocupa cuando sucede, donde la depresión pasa por desapercibida y las tristezas a pesar de ser desagradables, se entienden y se aprenden a disfrutarse, donde la desconfianza no existe y no hay razones para la vanidad, para la belleza física, para los prototipos ni para las modas, porque todo es como uno mismo, un lugar donde el dinero no importa y nadie se preocupa por ser superior a sus semejantes; porque teniendo todo lo que ya mencioné, no es necesario buscar algo más, tal y como aquí nadie lo piensa, ¡nadie lo piensa! Y entonces el viaje se interrumpe por un instante, la luz se torna negra y roja mientras se extiende a lo largo de mi mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón,... creo que a esto es a lo que le llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vivir&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-5585609952461164181?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/5585609952461164181/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=5585609952461164181' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/5585609952461164181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/5585609952461164181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2007/01/recta-final-nadie-lo-piensa.html' title='Recta final (nadie lo piensa)'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-92662714588026382</id><published>2007-01-05T22:36:00.000-06:00</published><updated>2007-01-05T23:20:15.754-06:00</updated><title type='text'>El viejo</title><content type='html'>La gente caminaba pasando a su lado y nadie se percataba de él. El pobre hombre yacía sobre el pavimento con los ojos abiertos mirando directo hacia ese cielo de color gris, con nubes obscuras pero muy tenues. Sus labios parecían resecos, de un tono pálido al igual que todo su cuerpo. Aunque lo parecía, no estaba muerto. Sus ojos de color azul parecían cristalizarse sin que nadie lo notara, la gente pasaba apresurada y casi tropezaban con él; a dos metros de él, un pequeño charco de agua sucia y el viejo sintiendo que se le erizaba la piel con el aullido del viento frío que se colaba por debajo de las mangas de su abrigo. Aprieta los puños que estan cubiertos con esos guantes delgados para resistir el frío, rotos por su antigüedad y sucios con manchas y diminutos trozos de tierra y zacate seco.&lt;br /&gt;Su pecho se eleva unos milímetros, discretamente anunciando que aún sigue respirando. El viejo exhala y piensa sin moverse mientras sus cabellos de color plateado se menean al paso del viento. Su piel denota un tono amarillento y muy claro, más o menos como el de un muerto. El saco de color café que porta, presenta algunas bolitas de pelusa que se reparten a lo largo de toda la prenda. Sus zapatos son de color negro, manchados de lodo seco y un desgaste que indica las largas caminatas que ha recorrido. Pero no se mueve. Sigue inmóvil, en el piso, siendo espectador del cielo y el lento movimiento de las nubes mientras soporta el frío que azota en la gran ciudad a causa del invierno. De fondo el sonido de los carros, el claxon de algunos otros y la gente cumpliendo con sus actividades cotidianas; el silbato de un agente de tránsito y los zapatos golpeando el piso de quienes pasan caminando por la avenida.&lt;br /&gt;El frío invade sus pies por debajo de la planta y envolviéndole hasta el empeine. Sus dedos no los siente y no se da cuenta de ello. En realidad es como si estuviera en un pozo profundo, donde no hay luz y la humedad es fría, estando congelado y mirando a varios metros arriba a la gente que lo observa con desprecio y resignado a gritar auxilio de nuevo a ellos, a que alguien se apiade de él y lo saque de ahi. Observa fijamente hacia arriba a un punto muerto. Su mente esta blanco y no se preocupa por pensar en algo, ya no puede hacerlo, solo sigue acostado. Solo puede sentir el dolor; el dolor de una incisión en el torax que baja hasta su abdomen y siente como sus entrañas toman la forma de un cuervo, que se asoma por la abertura de su pecho y se sale a volar, dejando un vacío con olor a alcohol dentro de su ente, y después de eso... una lágrima. La última de las lágrimas, la última gota de agua que desprendió de su cuerpo significando así la pérdida de su alma. La pequeña gota, que se forma como una pequeña forma circular a partir de los párpados, haciendose más gorda hasta formarse &lt;span style="font-style: italic;"&gt;la gota&lt;/span&gt;. El tiempo se detiene y el peso obliga a esa lágrima a caer, a rodar sobre el rostro sucio y arrugado del viejo que yace sobre el piso de concreto. Esa última gota se desliza lentamente por arriba de su pómulo derecho y se escurre hasta la curvatura del oído, desviándose hacia abajo casi llegando a la nuca. No hay nada más, el viejo esperando algo que no sabe qué es, esperando el fin de algo que no conoce o tal vez la muerte. Otra exhalación y la vista del viejo se nubla gradualmente hasta cegarse por completo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-92662714588026382?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/92662714588026382/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=92662714588026382' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/92662714588026382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/92662714588026382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2007/01/el-viejo.html' title='El viejo'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-2886854890188231775</id><published>2006-12-09T18:03:00.000-06:00</published><updated>2006-12-10T23:39:42.172-06:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Siguen riendo. Ríen alterando los ritmos de un marcapasos,&lt;br /&gt;comprando la felicidad a cambio de un sorbo de alcohol.&lt;br /&gt;La luna se esconde y no deja mostrar sus recuerdos,&lt;br /&gt;la gente es extraña con su sentido perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están respirando, tragándose el humo de suave sabor,&lt;br /&gt;seduciendo con formas danzantes entre cascadas de luz.&lt;br /&gt;Su anfitrión aparece y se ensordece el momento,&lt;br /&gt;la realidad esquiva nuestro tacto sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las criaturas bailan explayándose sobre la sala;&lt;br /&gt;extendiendo la desnutrida mano que añora pasión&lt;br /&gt;porque esta noche, la rata se ha vestido de gala&lt;br /&gt;y se escurren las sombras del arañado falcón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Licores de medianoche y semidioses de nuestro panteón.&lt;br /&gt;El tiempo no es noble y se retuerce en nuestras andanzas.&lt;br /&gt;Los tipos retornan y se olvidan de una razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me pierdo y busco el sentido de mi natal pertenencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-2886854890188231775?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/2886854890188231775/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=2886854890188231775' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/2886854890188231775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/2886854890188231775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2006/12/siguen-riendo.html' title=''/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-2416535290098761133</id><published>2006-12-02T16:10:00.000-06:00</published><updated>2006-12-04T12:30:11.148-06:00</updated><title type='text'>Adiós, partí.</title><content type='html'>Camino sobre el pasillo de color gris y veo a la gente apresurada con sus maletas, corriendo y casi arrastrando a sus niños de la mano y a un viejo con una bufanda y un gorro negro, enfriando su café junto a la puerta de acceso principal. Ese hedor a smog salido de los toscos camiones y el ambiente frío, muy frío que predomina en el lugar a la medianoche; las luces que encandilan si elevo la mirada y desde afuera un tráfico intenso en el estacionamiento, que intenta ser diluido por ese señor uniformado, y después de un pequeño suspiro acomodo mi bufanda y doy la vuelta donde se encuentra un altar, para encontrarme luego con los puestos de comida rápida y enseguida una de las salas de espera, donde se concentra una gran cantidad de gente (curiosamente muchos con caras largas) y me interno a paso lento examinando el lugar. Hay un viejo de pie leyendo una pequeña historieta, montones de maletas y la gente acurrucada para evadir al frío; a mi lado una pareja joven que cuida a su hijo que corre y juega con una pelotita que rebota y rebota, riendo con la inocencia que solo un niño puede representar. Tiro mi equipaje al lado de una columna y me siento en el piso para recargarme sobre la misma, en vista de que no hay sillas disponibles. La llamé. Hace unos cinco minutos marqué su número de teléfono para despedirme una vez más. Tantas ganas de quedarme y que las noches sigan siendo como esta, un flashback de recuerdos por un instante y el trazo de una sonrisa en mi mejilla derecha. Me despedí. Hace unos cuarenta y cinco minutos que me despedí en la estación del tren. Tres días de aventura y de soledad, días de locura y pensar que al principio me invadía un gran temor de viajar solo a la gran ciudad; pelear contra ese temor y dominarlo con una dosis de indiferencia, a lo que tal vez algunos le puedan llamar madurez u otros, locura. Estoy en el eje de un gran cambio y ahora recuerdo que quedan aproximadamente treinta pesos en mi bolsillo derecho mientras mis intestinos hacen una sinfonía de ruidos extraños. No pienso por un momento, mi mente se torna en blanco e intento digerir esa sensación de nostalgia, alegría, tristeza y cansancio entremezclándose en todo mi cuerpo, y no pienso absolutamente en nada, ¿o será que más bien pienso en lo mismo una y otra vez sin darme cuenta?&lt;br /&gt;Y siento un pequeño golpe en la pierna derecha que interrumpe mi reflexión de una manera brusca. Giro la cabeza y veo la pelotita roja rebotando junto a mí mientras la inercia detiene su movimiento y de inmediato, unos piecesitos apresurados con zapatitos deportivos desgastados de color blanco que se detienen bajo mi mirada. Lentamente alzo la vista y veo la cara del pequeño regordete de tez blanca y ojos de color café, quien ha puesto en su rostro una expresión de timidez como preguntándose mentalmente si le voy a regresar su pelota. Después de tres segundos de silencio mientras lo miro a los ojos, me ataca una sonrisa y tomo la pelotita con la mano derecha para regresarla. Entonces la voz de sus padres llamándolo y diciéndole que deje de correr mientras con un aire de pena me piden una breve disculpa, asiento en silencio aún con esa sonrisa y veo al niño retirarse a paso apresurado. Por ahora envidio a ese pequeño; lo comenzé a envidiar cuando lo vi reir y correr y cuando noté que su mayor preocupación era tal vez haber perdido su pelotita de goma. Alguna vez fue así para mí, y me doy cuenta de que la magia de la infancia se desvaneció sin que pudiera percibirlo y por momentos la añoro, aunque por fortuna (y por desgracia) esto nos trae una ensalada de nuevas experiencias. Ahora el altavoz llama y me pongo de pie para caminar hacia la fila para la revisión de equipaje.&lt;br /&gt;Me pregunto vagamente cuántas personas pasarán por aquí en una noche, mientras avanzo lentamente acariciando el pasamanos. ¿O cuantas de esas personas tienen problemas económicos, cuántas de ellas huyen de su pasado, o cuántos otros cruzan esta puerta con el corazón roto o con alguna grave enfermedad? Aquí hay un aroma o una atmósfera seca como si pareciera muerta,  el smog que se mete por el ventanal sigue presente.&lt;br /&gt;Una vez abordando camino por el pasillo, encuentro mi lugar y tomo el asiento que me corresponde. Extiendo mi cuerpo e intento acostarme para adoptar una postura que me parezca cómoda para el viaje. Para mi fortuna, iré solo en dos asientos. Música ambiental y luz tenue sobre mi asiento mientras quito la tapa a un jugo de naranja que me voy a beber. Comienzo a hundirme sobre la misma reflexión y le doy vueltas y vueltas al recuerdo de mi despedida, preguntándome cosas y sonriendo vaga y discretamente mientras el camión se pone en marcha para iniciar su transcurso, será un camino largo y veo por última vez los mismos paisajes que miré cuando llegué recordando ese mismo sentimiento de incertidumbre, esa incertidumbre por algo desconocido, mientras canto susurrando entre dientes esos versos que dicen: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Adiós, partí y me llevé entre otras cosas una pizca de tu magia, un pan y una prenda con tu aroma&lt;/span&gt;.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; El autobús dejó nuestra ciudad llorona y me encontraron los recuerdos entregándome a la noche como un cuervo que se va a morir&lt;/span&gt;. No podría haber encontrado otra canción que se asemeje tanto a este momento, que exprese lo que siento en versos acompañados de sonidos de un órgano de retoques dramáticos y lentos. Un aire nostálgico que invade mis pulmones y que impide relajarme en el transcurso. Más adelante, miro por la ventana: sembradíos y cerros, las líneas que trazan los límites de la carretera sobre el piso, que se repiten como un ciclo que pareciera infinito,  el camión meciéndose e intentando arrullarme, mas no logro conciliar el sueño; un par de jovenes platicando alegremente dos lugares atrás de mí... dos horas de inconsciencia... más líneas en la carretera, un puente, más líneas y cerros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos y estoy de regreso. Esa avenida es familiar para mí y por ahora me siento más seguro, solo queda esperar. Intento despertar por completo, más tarde el camión termina su recorrido y los pasajeros comienzan a bajar del vehículo. Se siente un frío discreto, que sin darme cuenta instantes más tarde hace que mis dientes estén golpeteando y provoca que me encoja de brazos arrojando vaho en cada exhalación. Desearía tener una taza de chocolate caliente y galletas para evitar que las tripas se consumieran entre sí. Aprieto mis brazos con las manos mientras parece que mi nariz se ha congelado y el viento frío se azota contra mis pómulos, tomo el auricular de un teléfono público y tras depositar unas monedas marco el número. Una voz muy grave y repleta de pereza me contesta.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Hola, ¿quién es?&lt;br /&gt;-Soy &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo&lt;/span&gt;&lt;span&gt;, camarada&lt;/span&gt;. Estoy de vuelta. ¿Van a venir por mí?&lt;br /&gt;-Ah, claro. Voy a llamar al Joseíto y enseguida vamos por ti.&lt;br /&gt;-Perfecto, aquí los esperaré.&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Cuelgo y rastreo la sala de espera para buscar un lugar vacío. Un taxista llega a ofrecerme sus servicios a lo que me niego después de un gesto de agradecimiento. En esta ocasión hay bastantes sillas disponibles, solo es cuestión de elegir una. Camino sin prisas, respirando lentamente y sintiendo esa desesperación por querer salir de este lugar. Hay un puesto de comida y me detengo situando mi mirada en una lámina donde despliegan el menú: chocomilks, café con leche, hamburguesas, papas a la francesa y el platillo de todos los días: sandwiches de jamón. Costo: 30 pesos. Echo una mirada a mis monedas que recolecté de entre mis bolsillos y hago cuentas mentalmente, para darme cuenta de que he gastado prácticamente todo el dinero que llevaba conmigo y después de una pequeña meditación decido esperar, doy la media vuelta para caminar hacia una de la sillas más cercanas. La silla es dura y fría, me hiela desde la espalda baja hasta casi por debajo de las rodillas; hago un ligero esfuerzo por no dormirme y discretamente miro a través de los vidrios hacia el estacionamiento, para buscar a mis amigos. El reloj indica con sus lucecitas rojas que han pasado quince minutos desde que arrivé y son casi las siete de la mañana, regreso mi cabeza a su lugar y de nuevo las miradas hacia el estacionamiento; reloj: cinco minutos para que sean las siete de la mañana, y después veo llegar el carro de color negro circulando lentamente allá afuera. Me pongo de pié con un ánimo de alivio y mientras voy saliendo con mi maleta, otro taxista que me pregunta si necesito transporte. Salgo y siento el fresco de la mañana y los saludo con entusiasmo dirigiéndome hacia el automóvil mientras se detienen, abro la puerta dándome cuenta del frío que hace y del ambiente de tranquilidad que hay en este estacionamiento. Vaya diferencia. Me subo y saludo. Los cadetes Fernando Ismael y Joseíto en los asientos delanteros con cara estática de sueño y uno de ellos soltando un bostezo fuerte y prolongado.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Que tal, ¿cómo te fue?&lt;br /&gt;-¡Muy bien! - respondo con la seguridad que me infunde estar de regreso.&lt;br /&gt;-Vamos a desayunar para que nos platiques de tu aventura. ¿Y que tal, ya estás dispuesto y convencido de que te irás a vivir a la metrópoli?&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Eso me ha provocado una sonrisa, pero inevitablemente una nostalgia y una tristeza que me hace retroceder un poco del asiento delantero, sintiéndome por otro lado con una dosis de satisfacción. Abro mi equipaje y extraigo un paquete envuelto en papel china de color gris verdoso y un listón delgado rojo atravezando todo el pequeño bulto horizontal y verticalmente. Siento su textura y presiono el paquete suavemente con los dedos hacia mis palmas, parece ser algo suave. Hace unas doce horas que me obsequiaron este paquete y no tengo la certeza de su contenido.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Qué es eso que traes ahí?- Me pregunta Fer mientras maneja y me mira en un par de ocasiones rápidamente por el retrovisor central.&lt;br /&gt;-No lo sé. Me lo regaló ayer por la noche, poco antes de regresar.&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Joseíto se gira desde el asiento delantero para ver el paquete y me exige que lo abra de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¡Abrelo, yo quiero ver qué es!&lt;/blockquote&gt;Sin que me de cuenta pasamos por un area de leves imperfecciones sobre la carretera, entierro mis uñas sobre el papel y lo desgarro en trozos para encontrar dentro una tela de algodón de color negro, doblada de una manera muy compacta. La levanto extendiéndola con cuidado y veo que se trata de una camisa, junto con una nota en papel doblada con un breve manuscrito de letras apresuradas. La despliego y me dedico a leer:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Espero que me disculpes, pero el corto tiempo que estuviste aquí no me permitió preparar un buen presente para ti.&lt;br /&gt;Espero que sea de tu agrado. Besos.&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Su firma&lt;/span&gt;.&lt;/blockquote&gt;Percibo un delicado aroma parecido a la humedad y tras tomarla con mis puños y poner la tela frente a mi nariz descubro ese pequeño perfume cálido que le caracterizaba. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una pizca de tu magia, un pan y una prenda con tu aroma.&lt;/span&gt; La magia ya venía fuera del paquete verde y la encuentro en esa serenidad, alegres recuerdos que se dejan ver con un dulce toque de frustración.&lt;br /&gt;La velocidad disminuye, el camino es empedrado y despego la mirada para ver ese gran altar sobre los pilares en la entrada de nuestro lugar predilecto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-2416535290098761133?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/2416535290098761133/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=2416535290098761133' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/2416535290098761133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/2416535290098761133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2006/12/adis-part.html' title='Adiós, partí.'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-3928689426766245208</id><published>2006-08-28T18:46:00.000-05:00</published><updated>2006-12-04T03:15:48.279-06:00</updated><title type='text'>Una noche con un dulce jazz</title><content type='html'>Después de estar sentado trabajando durante casi cuatro horas sin interrupciones de ningún tipo, me dispongo a descansar y estirar los músculos. Mientras, comienzo a sentir los resortes de mi viejo colchón, como si quisieran entrometerse entre mi espalda baja, cerca de la cintura. El sonido de las trompetas distorsionadas y el teclado con sazón experimental seducen mis tímpanos y mi respiración se vuelve tan tenue que logra relajarme. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tengo que darme una ducha&lt;/span&gt;. El calor que se colaba por la ventana hace una hora más o menos, terminó por sofocarme y afectar mi rendimiento. Que rico se siente estar acostado en la sábana fresca y el ventilador soplando suavemente. Mi conciencia se va, no se adonde, pero me percato de que comienzo a pasar hacia otro estado y corro el riesgo de quedarme dormido. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tengo que darme una ducha&lt;/span&gt;. La guitarra y las percusiones de la batería del señor Zorn regresan a mi atención en algunos breves momentos, esa música es una delicia, aunque el disco lo he escuchado tal vez cientos de veces; ...la conciencia se marcha hacia el nivel alfa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pero tengo que ducharme&lt;/span&gt;. Olvídalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ring ring&lt;/span&gt; del teléfono suena de una manera violenta y me despierta. Estoy perdiendo tiempo, debí haberme bañado. Alguien más respondió la llamada y no se cuanto tiempo estuve inconciente. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tenía que haberme duchado ya&lt;/span&gt;. La voz de mi hermana me llama con un grito desde la sala, la llamada es para mí. Respondo al teléfono y a pesar de estar medio dormido y perdí la noción del tiempo, puedo distinguir la voz del buen Joseíto:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Qué onda, ¿qué haces?-&lt;br /&gt;-Nada, me estaba quedando dormido.&lt;br /&gt;-Eres un huevón.&lt;br /&gt;-Ajá,... en realidad me iba a meter a bañar, pero me quedé dormido con la toalla en la mano.&lt;br /&gt;-Pues vente a mi casa, a ver que hacemos o a donde vamos; estoy aburrido.&lt;br /&gt;-Emmm... está bien, solo deja entro a la ducha.&lt;/blockquote&gt;En realidad, esto ya lo tendría que haber hecho. La voz de Joseíto que sale del teléfono suena un poco molesta.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Pareces señorita.&lt;br /&gt;-No parezco señorita, es que quiero estar limpio y refrescarme.&lt;br /&gt;-Bueno, pues. Mejor paso por ti en 20 minutos para ir a tomar un café.&lt;/blockquote&gt;Cuelgo el auricular y me decido a ir inmediatamente hacia la regadera. El cielo se ha nublado y me doy cuenta de que el disco que escuchaba mientras descansaba ha llegado a su fin. Después de unos minutos salgo y me apresuro a prepararme para salir de mi casa. El claxon llama y subo al automóvil de mi amigo.&lt;br /&gt;Ya en camino, me siento ligeramente cansado. Mi cabello está un poco largo y aún no se ha secado por completo; el viento que entra por la ventanilla lo alborota un poco, provocando que se esponje. Los ojos se me quieren cerrar por momentos y escuchamos los acordes llenos de ritmo cubano saliendo del piano de Rubén González. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toma chocolate, paga lo que debes&lt;/span&gt;. Veo el tráfico y unas solitarias gotas caídas del cielo; una gigantesca nube de color gris con un color destellante en sus contornos, cubre todo el ambiente sobre la larga calle. Relámpagos tenues a lo lejos, suspiro y con el semáforo en rojo, miro al conductor del carro contiguo con cara de aburrimiento. Hay una señora gorda con vestido amarillo esperando un camión en la esquina, las vías del tren oxidándose entre el pasto que crece entre las marcas de los rieles. Una pequeña sonrisa de satisfacción salta de mis labios a la mejilla y siento un alivio mientras pienso en algo interesante para iniciar una plática.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿A dónde iremos?&lt;br /&gt;-Pues no se, a ver a donde. Sugiere algo.&lt;/blockquote&gt;Pienso por un instante, irónicamente no conozco mucho de la ciudad donde vivo y no se me ocurre nada.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Recuerdo un lugar al que fui con mi amiga Ana hace como un año, cuando acordamos reunirnos la ultima vez que la vi.&lt;/blockquote&gt;Alguna vez conocí ese lugar cerca del centro de la ciudad. Era fresco y tenía un ambiente muy agradable: muros de colores vivos, un árbol delgado pero frondoso, con ramas que se abrazaban a lo alto de unos pilares. Ya está anocheciendo y tengo antojo de un café. Dándole instrucciones a mi amigo conductor, pudimos llegar sin problemas al ya mencionado café.&lt;br /&gt;Nos acercamos y desde afuera podemos escuchar los sonidos de un bajo, una batería y un piano eléctrico interpretando una dulce canción de jazz. Apenas es mitad de la semana y curiosamente el lugar está lleno. Nos abrimos paso entre la gente y buscamos una mesa libre; todo lleno. Gente fumando, otros ríen en una plática de amigos y una joven mujer se bate al ajedrez con un anciano, que porta una boina de color café un poco inclinada hacia la frente. Vemos a una pareja: el joven parece hippie y la muchacha más bien con porte vintage-intelectual, ambos con lentes de armasón grueso de plástico negro. Contemplan una pintura y discuten sobre el tema con tinte de conocedores. Una pareja de enamorados y junto a la banda, un par de mesas que reúnen a varios amigos. Nos damos un paseo por las galerías, son cuartos pequeños de paredes blancas sin puertas ni muebles; solo pinturas y fotografías. A falta de mi capacidad como crítico de arte, me limito a hacer observaciones pequeñas, que tal vez tengan un sentido para mí.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Me gusta el color opaco de esta fotografía.&lt;br /&gt;-Se ve muy bien, parece como si la hubieran tomado en los años treinta.&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Después de echar un rápido recorrido mirando las obras de artistas locales, regresamos a las mesas para darnos cuenta de que aún no se desocupan lugares. El lugar está repleto y nos disponemos a retirarnos. Que lástima, en realidad tenía ganas de quedarme a escuchar con atención ese jazz tan suculento. Justo al retirarnos, nos detiene un viejo de piel clara, barba de candado y algunas canas. Su acento nos indica que es extranjero.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿No encontraron lugar?&lt;br /&gt;-No, no hay lugar. Nos esperamos un rato a ver si se desocupaba algo, pero nada.&lt;br /&gt;-Pasen, en un momento los ubico.&lt;/blockquote&gt;El señor nos toma gentilmente del brazo, invitándonos a regresar. Minutos después llega la mesera y nos indica de una mesa que desocuparon, en un rincón. La superficie de la mesa es de cuero que pareciera quemado, mojada en algunas partes y algunos granos que parecen de sal; las sillas son muy altas y un poco incómodas. Tomo la cajetilla de cigarros y saco uno con cuidado, colocándolo entre mis labios y dejando la cajetilla sobre la mesa de cuero. Al encenderlo, escucho un redoble acompañado de las cuerdas del bajo. Joseíto hace un comentario:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Este lugar me encantó. La música y el ambiente son perfectos, ¿y qué decir de la mesera? Es muy bonita.&lt;br /&gt;-En realidad me encantó el lugar, aunque solo había venido a mediodía y no había gente. No creí que hubiera tanto ambiente por la noche.&lt;/blockquote&gt;El ensordecedor grito de la mesa de amigos que está junto a la banda, me irrita un poco cuando intento prestar más atención a la música. Llega la mesera y leemos la carta, y ahora recuerdo el comentario recién hecho respecto a ella. Es de baja estatura, tiene una cara delicada y linda, y un peinado que pareciera sacado de los años setenta.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Les tomo su órden?&lt;br /&gt;-Yo quiero un café americano.&lt;br /&gt;-Para mí, un vino tinto, por favor-, pidió mi camarada después de meditar su decisión por un instante.&lt;/blockquote&gt;La mesera se retira y el ambiente se torna cada vez más agradable. Todo es magnífico, excepto por el escándalo que provocan los gritos de las personas de la mesa ya mencionada. Hago todo lo posible por escuchar la delgada línea de ese sonido tan bello de las cuerdas. El humo forma una nube delgada que se eleva en forma de espiral frente a mi nariz. Este cigarrillo me relaja y hace que me olvide de todo por un momento. Mi pie izquierdo se tambalea involuntariamente al ritmo del bombo y giro la cabeza para mirar a la gente que está en el café-bar. Sus voces se conjugan con la música y el golpe de algunos cristales: vasos y botellas, susurros y perdiéndose a lo lejos, el sonido de un grillo. Siento entonces una opresión breve, pero profunda en el corazón. Como si alguien lo tomara con la mano y cerrara el puño con un poco de fuerza. Regreso la cabeza a su lugar y miro la enorme taza de café que me acaban de traer. Después de un corto agradecimiento a la mesera, los ojos se me pierden clavados de nuevo en la clientela. Esa situación me hace añorar algo, extraño esa sensación que llena al corazón en los momentos nocturnos. Se me vienen a la mente recuerdos y pensar en nuevas ilusiones. Puedo percibir la mirada de Joseíto y lo miro esperando alguna expresión suya:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Qué tanto piensas?&lt;br /&gt;-Idioteces.&lt;br /&gt;-¡Ah, idioteces! Ajá, ¿y qué tipo de idioteces?&lt;/blockquote&gt;Después de pasar saliva, logro reponerme y agacho la cabeza. Recuerdos, nostalgias y esperanzas muy pequeñitas. Todo eso pasa por mi mente en silencio, a manera de respuesta a su pregunta. Con ese tacto del mejor amigo, me dice:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Ya se que tipo de idioteces. Y no son idioteces.&lt;br /&gt;-Bueno, yo se que no, pero pienso demasiado y eso no ayuda mucho que digamos.&lt;br /&gt;-Eso no es algo que tu puedas controlar. No puedes evitar ser lo que siempre has sido.&lt;br /&gt;-Ya lo se, pero sigo buscando respuestas.&lt;/blockquote&gt;Ante mi insistencia negativa, mi amigo levanta una ceja y le da un sorbo a su trago. Después de un breve silencio, me pregunta.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Y qué piensas hacer al respecto?&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Al ritmo de los acordes y de las percusiones, apago la colilla en el cenicero para cruzar las manos y recargarme sobre la mesa. Tal vez me haría muy bien platicar por un momento.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Primero dame un trago de tu vino.&lt;/blockquote&gt;...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-3928689426766245208?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/3928689426766245208/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=3928689426766245208' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3928689426766245208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/3928689426766245208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2006/08/una-noche-con-un-dulce-jazz.html' title='Una noche con un dulce jazz'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8359095863636160551.post-1718935430954816455</id><published>2006-08-27T22:26:00.000-05:00</published><updated>2006-12-04T03:16:47.062-06:00</updated><title type='text'>Viernes fresco</title><content type='html'>Son cerca de las 8 de la mañana; los gritos inevitables de los niños que están de visita impiden quedarme otros quince minutos en la cama. Resguardado entre las cobijas, estiro mi cuerpo y me levanto con algo de trabajo. Apenas y puedo abrir los ojos, siento los párpados hinchados y arden un poco los ojos cuando intento mirar a mi alrededor. Logro caminar hacia el despertador y lo apago, para evitar que suene más tarde tal y como estaba programado. Arrastro los pies y entro al frío chorro de agua, que me da directo a la cara e intento inhalar fuertemente para despertar por completo. Bajo a la cocina y me preparo el desayuno. Desayuno de preparado instantáneo, poco nutritivo. Me dispongo a terminar el plato cuando se escucha el sonido del claxon de aquel carro compacto. Me apresuro y salgo disparado, como si fuera ya muy tarde (en realidad, sería muy tarde si estuviera dispuesto a ir a la escuela).&lt;br /&gt;Después de mirar por unos segundos al conductor me doy cuenta de que sus lagañas son como una clase de adhesivo que le impide abrir sus ojos. Resulta un poco gracioso: se trata de mi mejor amigo, lo conozco desde que eramos muy pequeños y su nombre es Joseíto. El tipo está un poco loco, curiosamente a su propio juicio, aunque habría que considerar que mi propia salud mental no está en las condiciones más favorables que pudiera pedir. Captas un aire de tranquilidad; es ese tipo de personas que son tan cercanas a ti que puedes olfatear su estado de ánimo o incluso predecir su comportamiento o toma de decisiones. Ahora le pregunto a donde nos dirigimos, cuál es la agenda para el día de hoy, a lo que responde acelerando el vehículo a lo largo de la avenida.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Entonces has pensado cuál será el destino de hoy?&lt;br /&gt;-Vamos a la escuela a solicitar información para el trámite de ingreso. Solo tenemos que llegar antes a una papelería para sacar fotocopia de mis documentos.&lt;br /&gt;-Okey.&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Dispuesto a recorrer una distancia indefinida, asiento con la cabeza y me recargo en el asiento inclinado, mientras bajo la ventanilla del automóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le doy suave un sorbo al cigarrillo mientras me dispongo a mirar el piso de concreto parcialmente mojado por la lluvia, y la mirada se hunde sin que me de cuenta en algo que no tiene bastante interés. El aire es fresco y el ruido de los carros que circulan sobre la avenida es tradicional parte del escenario. Después de darme cuenta de que he estado inconciente por un instante, se me viene a la mente ese sentido punzante de responsabilidad que me recuerda que debería estar tomando clases en la facultad de ciencias exactas. Las matemáticas ya no son una preocupación para mi; el humo de mi cigarrillo me recorre suavemente la garganta y el pensamiento se entremezcla con situaciones personales. Sentido de responsabilidad laboral: mis metas están a punto de verse a lo lejos o al menos tengo la esperanza de que así sea muy pronto, aunque mi economía está absolutamente muerta y recuerdo como esta situación afecta mi vida sentimental: abandono de trabajo, dejar absurdamente a mi pareja por una situación de inestabilidad, que me deja un sabor a satisfacción entremezclado con la amargura de la incertidumbre por seguir viviendo. Dos o tres amores frustrados, enamorado de una manera absurda y parcialmente; amores imposibles o más bien muy poco factibles que me traen hacia las anginas esa sensación de vacío por un instante. Me encojo de hombros y los pensamientos se enlazan al inicio de todo: aire fresco, ruidos del tráfico y poca gente caminando por la calle.&lt;br /&gt;La voz de Joseíto me interrumpe el pensamiento, que comenzaba a hacerse cíclico sin que me diera cuenta.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Qué tanto piensas?&lt;br /&gt;-Nada-. En realidad en ese breve momento pensé tantas cosas que me costaría trabajo organizarlas y extenderlas sobre una hoja de papel. Necesitaría al menos unas dos cuartillas, o tal vez más.&lt;br /&gt;-La escuela del día de hoy ha sido bastate pesada, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;Mi compañero traza una muy modesta sonrisa llena de sarcasmo mientras le da un trago a su café americano.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-Deberiamos regresar pronto. Quiero trabajar desde temprano para tener la tarde libre.&lt;br /&gt;-Muy bien, solo esperaremos a terminar este cigarro.&lt;br /&gt;-¿Sabes? Deberíamos viajar el fin de semana, mis amigos tendrán una fiesta. -propongo a mi amigo con un tono de entusiasmo.&lt;br /&gt;-Pues sí, puede ser.&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;A pesar de su respuesta positiva, puedo detectar en el ambiente cierto estado de inconformidad, poco interés o lo que comúnmente la gente conoce como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;avionazo&lt;/span&gt;. Sonrío y repruebo ligeramente con un gesto y me pregunta:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;-¿Cuando es?&lt;br /&gt;-El próximo fin de semana. De viernes a domingo. ¡Se va a poner bueno!&lt;br /&gt;-Jaja. Pues como debe ser, pero habrá que consultarlo con el bolsillo para ese día.&lt;br /&gt;-Sí, en realidad no me lo quiero perder. Siempre me pierdo de las mejores fiestas y paseos, así que este no estoy dispuesto a dejarlo pasar.&lt;br /&gt;-Aún así no te puedes quejar de nada.&lt;/blockquote&gt;Esa respuesta me provocó una carcajada y una final sonrisa de satisfacción, que me recordó como en los últimos seis meses las cosas en mi vida han cambiado. Ya no soy el mismo. Esto es agradable (cuando no insoportable), parte de un proceso de vida. Me siento jóven, soy jóven; pero he perdido algo de tiempo, que últimamente he procurado recuperar. Viejos recuerdos y nuevas experiencias, creo que estoy realmente mal de la cabeza, y eso me recuerda un consejo que recibí muy seriamente, pero que jamás tomé tan a pecho: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si sientes que necesitas ayuda, considera en realidad buscar ayuda psicológica&lt;/span&gt;. Terrible, puede sonar a broma, aunque estoy seguro de que nadie en este mundo tiene la mente completamente sana.&lt;br /&gt;Es entonces cuando reacciono y regreso a la realidad, donde la charla se torna mucho más profunda e interesante. Platicando cosas de un mundo material, pretendiendo llegar a la piedra angular del capitalismo. Queremos hacer dinero y planeamos y discutimos bastantes cosas de trabajo. Sin darnos cuenta la plática termina en una charla de política, desde un punto de vista filosófico un tanto bizarro, que aunque no somos expertos o estudiantes de política ni filosofía, resulta bastante agradable realizar ese tipo de comunicación. El cigarro que esperaba a su fin para terminar la charla ya había sido apagado minutos antes y lo había recorrido la corriente de aire. Otras dos colillas muertas en algún lugar. Satisfechos y cansados nos ponemos de pie y nos dirigimos al cochecito de vivos colores.&lt;br /&gt;Una mañana muy agradable y un plan muy interesante para realizar el siguiente día.&lt;br /&gt;El resto de hoy, es rutina. Rutina de un citadino más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8359095863636160551-1718935430954816455?l=elbienquenoviene.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/feeds/1718935430954816455/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8359095863636160551&amp;postID=1718935430954816455' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/1718935430954816455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8359095863636160551/posts/default/1718935430954816455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elbienquenoviene.blogspot.com/2006/08/viernes-fresco.html' title='Viernes fresco'/><author><name>Co-pilot J. Macabre</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00941954112362731016</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
